
Los bosques tropicales cubren menos del 2% de la superficie de la tierra, sin embargo son hogar entre 40% y 50% de todas las formas de vida del planeta, incluyendo 30 millones de especies entre plantas y animales. En la actualidad un equivalente a 30 has de bosque tropical es destruido cada minuto; esto representa 41 mil hectáreas diarias o 15 millones de hectáreas desaparecidas al año; una área mayor de la mitad de Nueva York y Uruguay respectivamente.
Esta destrucción está acarreando la continua extinción de especies calculándose la desaparición de 50 especies al día o 18,000 especies al año. Al leer estas líneas, aproximadamente 30 has de bosque han sido destruidas y en la siguiente hora 6 especies de vida se extinguirán.
Los expertos coinciden en que la principal causa de extinción es la inadecuada utilización de los bosques tropicales, la extracción de madera ilegal, la ganadería erosiva, la minería irresponsable, la exploración petrolera y la agricultura para subsistencia. Si la deforestación continua a este ritmo se calcula que para el año 2030 todos los ecosistemas de bosques tropicales estarán destruidos.
La baja competitividad, la inexistencia de canales de comercialización, la desinformación y la poca preparación del agricultor derivanen la necesidad de éstos de expandir las áreas de tierras de cultivo para satisfacer las crecientes demandas de la población.
Esta expansión está teniendo un impacto catastrófico en los bosques; siendo la tasa de deforestación anual en el Perú de 250 mil has/año. Los efectos de dicha depredación incluyen la destrucción de ecosistemas, la extinción de flora y fauna, la reducción de la capacidad global de absorción de carbonos, el calentamiento global, la destrucción de los pocos santuarios naturales que quedan en el Planeta siendo además los efectos a largo plazo devastadores.